De origen confuso, pueden encontrarse influencias entremezcladas de diversas protoculturas, incluyendo Machalilla, Chavín, Paracas y Moches, de las cuales los nascai se nutrieron originalmente, antes de ser reubicados en su planeta actual, Kawachi (variación de Cahuachi, el mayor centro ceremonial de la civilización del valle de Nazca en la Tierra).
Su actividad principal es la agricultura. En menor medida podemos mencionar la caza y la pesca.
Relevancia del comercio entre asentamientos.
La nascai es una sociedad de castas. Las más importantes, con voz y voto en el Supremo Consejo, son la Religiosa, la Comerciante y la aún reciente casta Militar, lo que no excluye la existencia de castas menores referidas a las distintas actividades de la población.
Si bien esta división era cerrada y excluyente, los eventos de los últimos siglos y la creación de una nueva casta (la Militar, en concreto) provocó la movilidad, un logro social de importancia que se mantiene, con cada vez menores trabas.
Poseen un importante desarrollo de la cerámica, original medio de transmisión de conocimientos y mitos. Junto con los tejidos, la cerámica con ornatos de oro es su principal legado arqueológico.
Utilizan los adornos personales de diversos materiales y complejidades. El oro (escaso y de alto valor) es empleado principalmente como ornato personal de miembros de las clases dirigentes.
Los nascai, en sus orígenes y aún hoy aunque sin la importancia del pasado, adoran seres antropomorfos (mitad hombre, mitad animal), destacándose de su pasado y en el arte actual iconografías de zorros, serpientes, ballenas asesinas y aves rapaces.
Las joaks (huacas) son aún elementos participantes de esta civilización.
La capital de esta civilización es Arda-riwa (Arda-riguá) que significa "El Hogar de Arda", y es la representación de los avances de esta cultura.
Los edificios importantes están construidos de adobe de forma cónica, y las residencias de caña y tierra (quincha). Originalmente, el centro ceremonial de Kawachi en Arda-riwa, fue la cabecera de una jefatura en expansión, y está dominada por una gran estructura que aprovechó una gran colina natural y fue repellada de adobe. Alrededor de ella se dispusieron diversas plazas y habitaciones con tumbas en su interior.
Bien es cierto que la costa oeste de Arda-riwa está bañada por el océano y que este pueblo también se dedicaba a la pesca, pero es importante reseñar que tierra adentro la orografía del terreno los obligó a ingeniar (nunca mejor dicho) obras de ingeniería civil vinculadas al regadío de sus cultivos agrícolas.
Su historia puede ser clasificada en dos períodos: el terrestre, conformado por cuatro etapas: temprana, media, tardía y final, comprendiendo los siglos I a.C. a VII d.C., y el kawachi, que comprende desde el siglo VII d.C. a la actualidad.
La cultura nascai, entonces, se desarrolló en la Tierra, en los valles de Nazca e Ica (costa sur de Perú), con orígenes confusos datados en el siglo I a.C. Los nascai actuales tienen pocos datos de aquella época, y la consideran una era de tinieblas y oscuridad. Tienen conocimientos de que provienen de ese planeta pero quedan pocos testimonios, aunque sí una herencia cultural muy fuerte que les recuerda siempre que su origen está más allá de las estrellas.
En el año 622 d.C. sus principales asentamientos fueron abandonados, dando fin al período terrestre. Aunque su historia y leyendas no llegan a aclarar cómo, las referencias puntuales apuntan a una decisión de Arda, la diosa-cóndor, quien quería proteger a los suyos de otros dioses que amenazaban invadir y esclavizarlos.
Según su creencia, la diosa no escogió la estrella más brillante del firmamento, sino la más cálida, y hacia ella llevó a su pueblo, a un planeta con tres lunas que iluminarían el cielo nocturno, cuando el sol descansara, para que los nascai jamás sintieran temor.
Durante los siguientes 300 años, bajo el tutelaje de Arda y mientras se fusiona la cultura primigenia con su nuevo entorno, los nascai aprendieron técnicas y ciencias Goa'uld. No hay expansión planetaria. La cultura se desarrolla siempre alrededor de Arda-riwa, el hogar de la diosa-cóndor.
Durante la etapa en la que conviven con Arda la estructura social es sencilla. Arda está en la cúspide y de ella salen todas las decisiones y por debajo de ella sus sacerdotes que actúan de líderes espirituales. Una estructura oligárquica (imperial podríamos decir) pero con una estructura social muy sencilla. Ciudadanos, Sacerdotes y Arda (y viceversa).
Alrededor del año 930 d.C. Arda se marcha y los deja solos. Los nascai comienzan así un período de orfandad.
Podríamos hablar de dos etapas: una baja, que comprende unos 400 años de relativa oscuridad motivada por la ausencia de su diosa con una serie de conflictos internos derivada de la ausencia de líder político. Otra, alta, de 300 años, de jerarquización administrativa y recuperación de la sociedad de castas.
En la época de soledad en su fase Baja sucedieron una serie de cambios motivados por las luchas intestinas. Nadie cuestiona a Arda como Diosa, pero si está ausente hay que organizarse. Nacen las castas. La Religiosa, que es la superior y dominante por entenderse discípulos directos de Arda y los poseedores de su palabra, la casta Comerciante (ostentan el poder económico), la Casta científica (instruidos en la ciencia médica) y el resto de la ciudadanía.
Estas castas nacen generando conflictos. La religiosa sigue detentando el poder. Pero la floreciente casta comercial le pisa los talones y quiere tener voz en la toma de decisiones. La casta científica trata de mantenerse al margen pero en ocasiones se posiciona en favor de unos y otros según "sople el viento".
En la fase Alta la situación se estabiliza tras años de agitación. La Casta religiosa sigue manteniendo el poder y la facultad de decisión. La Casta comerciante asume su papel de gestora de finanzas y en la fase de expansión por el planeta se establece como "fondo económico de dicha expansión". La Casta científica conserva su posición de motor del desarrollo intelectual y con su participación, la expansión es más rápida. En esta fase hay una plena colaboración.
La evolución se ralentiza pero continúa y, con ella, comienza la expansión de la civilización a nivel planetario, mientras se asientan los cimientos establecidos por la diosa. Es un período de expansión territorial y consolidación de la cultura pacífica: el sistema de castas no incluye una casta militar, ya que Arda les asegurara protección en ese planeta, tanto durante el éxodo de la Tierra como durante su asentamiento en Kawachi, acompañada por sus leales guerreros huaminca (Jaffa).
En el año 1.642 d.C., las clases dirigentes deciden que ha llegado el momento de buscar a Arda y comienzan a emplear el Stargate, que no era originario del planeta sino que fuera instalado por la propia diosa a su llegada, para ir en busca de quien fuera su "creadora". El uso del Stargate queda restringido a la casta religiosa, que prepara y envía grupos de sacerdotes en sus distintos viajes. Aún no hay desarrollo militar, ya que no se estima oportuno.
Poco más de cien años más tarde, (1.758 d.C.), ante la ausencia de éxito en la búsqueda de Arda y tratando de evitar la pérdida de miembros de la casta religiosa, los dirigentes de la misma, tratando de conciliar este hecho con su devoción por la diosa-cóndor, deciden institucionalizar el envío de sacerdotes a través del Stargate con la mencionada misión. Nace así el
(nombre pendiente), que adquirirá la categoría de rito religioso del pueblo al que sólo unos pocos elegidos pueden acceder, y que pasa a celebrarse una vez cada año
(Calendario pendiente). Es considerado un honor partir en busca de Arda, pero los elegidos (un pequeño grupo de tres a cinco sacerdotes) que son preparados y enviados a través del Stargate a un destino desconocido, no tienen permitido volver hasta encontrarla.
Esta cultura sufre una importante agitación y desestabilización a partir del año 1.865 d.C., con la aparición de Inán, quien cada tanto enviaba Jaffas con su marca a través del Stargate a "cosechar" gente que, se cree, era luego llevada a trabajar en minas en otros lugares.
Surgen voces que reclaman un medio de defensa en nombre de Arda y honrando a la diosa, que sienten está siendo profanada por el nuevo
invitado. Surge una nueva casta, que se ocupa de la seguridad de quienes ostentan el poder religioso, y el económico y comercial. Su nivel militar es limitado y notoriamente inferior al del enemigo y, a pesar de contar con tecnología Goa'uld, su organización es muy precaria. Los nascai nunca tuvieron un enemigo delante y esto les obliga a improvisar.
Durante esta etapa se paraliza todo tipo de actividad de expansión. Surge de nuevo la inestabilidad. Cunde el pánico y el desconcierto por todos los rincones del planeta. Al principio todos pensaron que se trataba del regreso de Arda con su gente pero la desagradable realidad deja el pueblo descompuesto. Las incursiones de los primeros años reflejan la impotencia y vulnerabilidad de un pueblo que durante siglos ha convivido en total ausencia de guerras y conflictos exteriores. Son años de desasosiego e indefensión: esta vez el enemigo viene de fuera y pretende acabar para siempre con el recuerdo de Arda imponiendo el terror. Hay un gran vacío interior. Por primera vez en su historia, los nascai son plenamente conscientes de que están solos. Podríamos hablar incluso de una crisis de fe en el seno de la ciudadanía motivada por el duro momento que se vive. Pero es sólo transitoria. Pronto el pueblo refrendará su fe en su diosa y la necesidad de organizarse para luchar contra Inán.
En esta etapa la evolución de la casta de seguridad hacia una casta netamente militar es lenta, lo que obstaculiza su desarrollo tecnológico; durante casi durante cuarenta o cincuenta años no puede hablarse de una casta militar auténtica y dedicada plenamente a labores defensivas. No son un pueblo guerrero, pero se ven obligados a acostumbrarse a la guerra de golpe, lo cual no les resulta fácil.
La entrada en escena de este personaje non grato provoca intensos debates en el foro de castas (especie de consejo para toma de decisiones). La casta Comerciante ve peligrar sus intereses y exige de la casta Religiosa que se creen medios de defensa. La casta Religiosa sigue confiando en Arda y en que la diosa regrese para salvarlos. Arda no autorizaba la organización militar de los ciudadanos y esto contraviene claramente sus mandatos. Los comerciantes no lo ven así, creen que el nuevo enemigo vulnera la dignidad (y el bolsillo) de un pueblo que honra a una diosa cuyo carácter divino se ve amenazado por Inán. Es necesario que el pueblo que ama a Arda luche por reivindicar a su diosa y se organice.
Durante años, los debates se suceden. Ambas castas entienden que recabar el apoyo de la oscilante casta Científica podría ser decisivo para acabar con el debate. La casta Científica y sus principales representantes se muestran, en un principio, dubitativos. Entienden que la guerra no es asunto suyo y que Arda estableció una ley bien clara. Pero también son conscientes de que el peligro que se cierne exige una defensa que no puede venir de otro lado que no sea el militar. Esta casta, a regañadientes, termina por inclinarse del lado de los comerciantes que, por primera vez en la historia de este pueblo, consigue imponer su voluntad ante la inamovible casta Religiosa que ahora se siente presionada. Saben que el pueblo permanecerá al lado de los que son mayoría en el Consejo y ve peligrar su poder (ya de por sí disminuido por Inán).
Finalmente el acuerdo de (
nombre pendiente, hacia 1895 d. C. de nuestra cronología) supone un cambio importante en la estructura social. Nace la casta Militar que, en un principio, está controlada por la Comerciante (muy reforzada tras su victoria ante la Religiosa). Los grandes jefes del comercio comienzan a financiar una especie de ejército al que en un principio controlan en la toma de decisiones. Pero los estrepitosos fracasos ante los jaffa de Inán hacen que la casta Militar, una vez alcanzado un cierto grado de desarrollo adquiera una gran independencia.
La casta Militar entra en acción para defender a un pueblo que se ha vuelto timorato ante los ataques de Inán, pero sus esfuerzos no consiguen impedir las tropelías de los jaffas, superiores tecnológicamente. En este año nace Sefi Idiriwa-arxé (originalmente, oqipo) que se convertirá en caudillo militar y líder de su casta.
En 1.972 d. C. Sefi Idiriwa-arxé sobrevive a una derrota ante los jaffa pero regresa portando una coraza de goa'uld. La imagen le convierte en el caudillo que su gente espera para terminar con la esclavitud y honrar a Arda.
Idiriwa-arxé logra su primera victoria en 1.975 d.C., a través de la lucha de guerrillas que el mismo ha inculcado a sus hombres. La victoria de
(nombre pendiente).
El proyecto defensivo de los nascai sufre así un serio revés por la gran inseguridad institucional que se genera. Hay una nueva casta que campa por ahí por sí sola, lo cual obliga a reestructurar de nuevo el Estado. Entra, entonces, en juego otra vez la casta Religiosa que reúne al devaluado consejo y, por primera vez, miembros representantes de la casta Militar se sientan a la mesa. Tras muchas deliberaciones se llega a conformar la base de una estructura general:
- Por elección dentro de cada casta saldrán dos representantes que serán los llamados a representarles en futuras reuniones de un Supremo Consejo que se crea como nuevo centro de decisiones.
- Además, se da voto a la ciudadanía, que elegirá a otro par de representantes.
- A partir de ahora todos compartirán el poder y las castas mantendrán plena independencia.
- Los acuerdos principales se tomarán por la votación de estos representantes, pero hay un importante matiz:
Al ser diez votos posibles (dos representantes por cada una de las cuatro castas y otros dos por la ciudadanía). Para evitar empates, la casta religiosa ostentará un voto de calidad en honor a la diosa Arda. Sigue muy vigente el recuerdo de su hacedora y ésta es una forma de honrarla.
A partir de ahora la estructura social seguirá siendo de castas pero se repartirá de una forma mucho más equitativa y oyendo la voz de la ciudadanía.
Para el año 1.981 d. C. Después de haber repelido dos nuevas incursiones jaffa, Sefi Idiriwa-arxé es capturado, torturado y asesinado por Inán, convirtiéndose así en la leyenda de un pueblo que ya ha conseguido consolidar a su casta Militar y convertirla en un elemento eficaz como defensa contra incursiones jaffas pero no contra una invasión masiva.
Ese mismo año amplían las misiones a través del Stargate al ámbito militar y diplomático para buscar apoyos en su lucha contra los goa'uld, y continúan con los viajes en busca de Arda.
El encuentro con Exea se produce en el año 1.988 d. C., y la primera Alianza se formaliza siete años más tarde, con la formulación de misiones conjuntas para la elección del planeta desde donde se llevarán a cabo las operaciones, y el comienzo de las obras necesarias para la colonia conjunta de ambas culturas.