Chip nació en un pequeño pueblo de Tennesse, su infancia fue marcada por crecer sin un padre que falleció a los pocos años de nacer él. Al principio de su vida, los recuerdos que más marcados tiene son el ingreso al equipo de baloncesto, deporte al que era muy aficionado su padre, esto hizo que Chip se sintiera con cierta obligación de complacer a su padre ya fallecido entrando en el equipo. El hecho de que lo criara sólo su madre provocó el que pasara largas horas a solas en casa, horas que pasaba viendo y escuchando los seriales de ciencia ficción de televisión y radio mientras leía sus cómics favoritos (Flash Gordon, Príncipe Valiente, Mandrake...)
Al ingresar en el instituto siguió con el equipo de baloncesto de este, siguió jugando como titular a pesar de no ser una estrella. Aficionado a salir con los amigos al cine y de fiesta. En clase no era muy bueno en las materias de humanidades pero las ciencias eran su pasión y sus notas excelentes. Los compañeros le conocían por que de cualquier teoría o formula que los profesores decían en clase él se inventaba una pequeña historia de ciencia ficción, con intento incluido de escribir alguna de ellas, al ver lo mal que le salía, se interesó por comenzar a leer en masa libros de ciencia ficción y aplicarse en las clases de lengua y literatura para mejorar su dicción y escritura, de esta manera acabó el instituto como uno de los mejores estudiantes. Gracias a esto le concedieron una beca para ir a la universidad, sin esta beca no podría haber estudiado pues viviendo sólo con su madre, esta no tendía suficiente con su sueldo.

Ingresó en la universidad de Boston, separado de su madre y viviendo en una residencia, decidió aplicarse al máximo en los estudios para que no le quitaran la beca. Al llegar a la universidad intentó entrar en el equipo de baloncesto, pero no pasó las pruebas ya que los niveles que exigían eran muy altos, decepcionado, buscó un sustitutivo para sacar las energías y mantenerse en forma. Encuentró el complemento perfecto en el Tai Chi Chuan, arte marcial que practicaba casi todos los días al levantarse. Durante la carrera adquirió el apodo que le seguiría el resto de su vida. En los descansos para almorzar Chip solía ir a la cafetería, allí, pedía unas patatas fritas (chips en inglés) y mientras se las comía trabajaba en sus proyectos, el principal de estos era el de un chip para el movimiento de un pequeño robot que estaba creando. En uno de estos descansos uno de sus mejores amigos le dijo: -You're a chip- y de esta manera se le quedó el mote.
Al acabar la carrera comenzó a trabajar en su tesis doctoral, un trabajo sobre las futuras aplicaciones de la robótica en el campo espacial, gracias a esta tesis y a sus muy buenas notas recibió el doctorado Cum Lauden, fue también gracias a esta tesis que los "ojeadores" de la NASA se fijaron en él y le propusieron un puesto de trabajo, por supuesto Chip aceptó sin dudarlo.
Al principio de trabajar para la agencia espacial todo iba muy bien, se encontraba en uno de los departamentos de desarrollo con lo que podía aprovechar toda su imaginación y nuevas ideas para aplicarlas y plasmarla en cosas reales, al cabo de casi dos años le unieron al equipo de James Cranger para ayudar en el diseño y construcción de un satélite de comunicaciones, el Tebas. Durante el trabajo las disputas con Cranger fueron constantes, ya que este era "un dinosaurio de metal", tal y como le denominaba Chip, que quería funcionar con las viejas ideas, mientras que Chip deseaba innovar y aplicar nuevos sistemas. Al año siguiente se le volvió a unir a James Cranger para la construcción de otro satélite, esta vez para el ejercito a través de la NASA, el Morpheo. De nuevo y como ya ocurrió en la anterior colaboración, las disputas fueron muchas y Cranger utilizó su influencia para intentar que echaran a Chip de la NASA, no lo consiguió pero si que cambiaron a este a un departamento prácticamente sin importancia.

Decepcionado por la actuación de la agencia Chip aceptó la oferta del ejército de entrar en un proyecto secreto, el proyecto Stargate. Consiguió pasar el periodo de pruebas y entrar en el Segundo Comando Stargate. Durante su primera misión las cosas no salieron lo bien que se podrían pensar y muchos compañeros murieron en una confrontación, Chip abrumado y superado por las circunstancias decidió abandonar el proyecto, no viéndose con fuerzas para enfrentarse a este tipo de cosas.
Al salir del proyecto Stargate entró a trabajar para una compañía de robótica internacional, Wetland S.A. como diseñador.